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Preguntas para una mujer que ha logrado ser Luthier

Por Gladys Rodríguez Ferrero
Fuente CUBARTE 13.04.2015

Natividad Valdivia como luthier en plena faena, construyendo una guitarra.

¿Qué es para ti un luthier, defíneme ese concepto?

Luthier les han llamado a las personas que se dedican a la construcción y reparación de instrumentos cordófonos. Para mí un luthier es la realización de una espiritualidad interior transformada en un instrumento musical.

Ha habido otras mujeres luthiers, imagino que sí pero yo no lo sé. ¿Podrías abundarme sobre el tema, poner ejemplos?

En los inicios de mi vida laboral en la fábrica existía una fuerte representación de mujeres en las brigadas de instrumentos de cuerdas y artesanías, que no llegaban a ser llamadas luthiers debido a que su participación en el proceso de producción fue de un modo seriado, cada una realizaba una parte del instrumento.

No fue hasta los años 90 en se formaron algunas mujeres a las que le llamaron luthier por haber logrado realizar un instrumento completo de manera individual. Puedo nombrar a Tania Sotomayor, hoy presidente de la ANIR Provincial. A Bárbara Reyes trabajadora actual del taller de reparación de instrumentos musicales y la que les habla que, aunque ya no construye propiamente por encontrarse dirigiendo la fábrica desde el año 2008, interviene en el aprendizaje de las nuevas generaciones.

¿Podemos designar a alguna como la primera?

No, todas fuimos formadas en un mismo periodo.

¿Natividad es graduada de...?

Primeramente me gradué como obrero calificado de la especialidad de ebanistería en el Tecnológico de Ciudad Escolar Libertad, continuando mis estudios como trabajadora hasta alcanzar graduarme de Licenciada en Estudios Socio-culturales en la Universidad de La Habana en la Facultad de Artes y Letras.

¿Cómo se aproxima Natividad a esa labor? ¿Hubo algún aprendizaje previo que te orientara hacia la confección y/o restauración de instrumentos de cuerda?

Después de culminar los estudios en el Tecnológico recibí una notificación de la escuela que debía presentarme en la Industria de Instrumentos Musicales. Para mi sorpresa se habían convocado a los cuatro mejores expedientes de los últimos cuatro años, para comenzar un curso por nueve meses de duración, en dicha Industria.

Llegas entonces a esta labor a partir de tu entrada a la Fábrica de Instrumentos.

Sí, esos fueron mis comienzos en esta labor. Un año más tarde fui elegida, junto a un grupo de compañeros, para pasar otro curso, en la antigua RDA, especializándonos en jefe de brigada de instrumentos musicales.

Podemos hablar de algún maestro que te llevara al aprendizaje e interés por una labor de este tipo.

En primer lugar tendría que hablar de Raúl Lage quien fue mi profesor y nos enseñó a dar los primeros pasos en este oficio. Mas sería imperdonable no mencionar a dos personas que, en mi opinión, no solo me enseñaron a construir instrumentos sino que, a su vez, me impregnaron el sentido de la responsabilidad, el amor por la profesión y el respeto por y para quien trabajamos, lamentablemente ya fallecidos Enrique Castillo y Osvaldo Zulueta (Maño).

Estamos hablando de instrumentos de cuerda pulsada o frotada, ¿cuál es tu especialidad?

Mi especialidad son los instrumentos de cuerdas pulsadas como el Tres, la Guitarra y el Laúd, profundizando un poco más en la construcción del Tres. En este instrumento creo haber llegado, según la opinión de Pancho Amat, a un alto nivel de calidad.

Se afronta problemas con los materiales, en especial la madera, por ejemplo. Algún otro material imprescindible para la ejecución de la restauración o construcción del instrumento.

Las materias primas y materiales para la fabricación de instrumentos se pudieran agrupar en cinco grupos: barnices-pinturas, maderas preciosas, metales, abrasivos y accesorios. Algunos se adquieren en frontera y otros son de importación.

En el caso específico de la madera no contamos con plan de asignación en la Forestal Nacional lo que obliga a comprar maderas de importación con altos precios y con respaldo en CL no correspondiéndose en ocasiones con las especificidades idóneas para los instrumentos musicales.

La triste realidad es que las tres fábricas que existen en el país padecen del mismo mal. Hace más de dos décadas que no podemos contar con una estabilidad en la adquisición de las materias primas lo que pone en peligro la continuidad y tradición de este oficio en el país.

¿Qué experiencia ha acumulado Natividad a lo largo de…de cuántos años estamos hablando?

Ciertamente se va adquiriendo experiencia, llevo ligada casi ininterrumpidamente al oficio y esta Industria 31 años. A través de este tiempo he podido recibir e intercambiar conocimientos con personas importantes dentro y fuera del país en cuanto a la fabricación y ejecución de los instrumentos de cuerdas. Otra etapa muy fructífera para mí fue la dedicada a la reparación y restauración. Actividad que, en mi opinión, es más difícil que construir algo nuevo. Tuve la oportunidad de recibir por tres años consecutivos durante el periodo de los Festivales de guitarra adiestramiento de un Luthier mexicano llamado Abel García experiencia que resultó muy positiva para mi trabajo.

¿Qué ha sido para ti convertirte en luthier, qué ha implicado?

Para mí ha sido de gran satisfacción. Primero por ser mujer, reafirmando a través de mi trabajo que las mujeres nos hemos ganado un lugar en esta sociedad. Que somos capaces de emprender tareas que fueron realizadas solo por hombres durante algún tiempo sin perder nuestra condición. Y, en segundo lugar, aunque no somos considerados artistas yo experimento con cada instrumento terminado o reparado una hermosa realización, cuando percibo que el músico para quien trabajé puede ejecutar el instrumento con los requerimientos acústicos y sonoros deseados. Ese resultado es lo que me inspira amar esta profesión.

¿Existen todas las vías necesarias para la superación y búsqueda de formación de personal calificado en este más que especializado oficio?

No existen vías institucionalizadas. Este oficio ha trascendido hasta nuestros días por tradición familiar o comunal. En la fábrica se forman a las nuevas generaciones a través de cursos impartidos por obreros de mayor experiencia, aunque pienso que es insuficiente lo realizado hasta hoy para conservar y estimular esta profesión.

Cuentan con una Asociación que los agrupe o atienda en sus necesidades profesionales, que los reúna y preste atención desde el punto de vista social. ¿Por qué no?

No existe reconocimiento jurídico, ni social para las personas que realizan esta actividad. No tenemos nombre propio nos llaman artesanos, en ocasiones carpinteros. En fin somos unos sin tierra. ¿Cómo podría existir una asociación en estas circunstancias?

El movimiento de luthiers en Cuba como me gusta llamarlos merece ser dignificado como en todos los sectores. Se debe iniciar un trabajo de reorganización y depuración de este pequeño grupo que está presente a lo largo y ancho del país.

Todos los instrumentos musicales que se fabrican fuera de las instituciones nacionales tienen un destino que pudiera ser interno o externo. Al final es un producto cultural cubano que no siempre nos llena de orgullo y yo considero que este es un tema que merece atención. Debemos organizarnos y trabajar juntos por legalizar, dignificar y reconocer este oficio que también es parte de nuestra identidad y tradición. 

¿Cuándo y cómo llega Natividad al cargo de directora de la fábrica de Instrumentos Fernando Ortiz?

En marzo del año 2008 el Vice Ministro de Cultura Abel Acosta me propuso asumir esta responsabilidad por mi experiencia en el centro. Dudé mucho de ser capaz de emprender este nuevo reto pero es obvio que lo asumí. Me ha tocado dirigir en momentos difíciles en medio de trasformaciones económicas, alto grado de insatisfacción de los obreros pero, con el mayor valor que tiene mi institución que es el gran sentido de compromiso con su labor.

¿Algo más que desees añadir?

Darle las gracias por tenerme presente y darme esta oportunidad de contar, a manera de síntesis, mi trayectoria en la fábrica.

Gladys Rodríguez Ferrero

Tras el patrimonio de mi isla

Por Gladys Rodríguez Ferrero

Licenciada en Historia del Arte (1966). Directora del Museo Ernest Hemingway de Cuba (1980-1997). Especialista en Museología, Consejo Nacional de Patrimonio Cultural (1997 a la fecha).

Miembro de la Hemingway Society (1988-2002). Miembro Honorario de la Hemingway Society a partir de 2006. Ha participado en reuniones internacionales organizadas por esta Sociedad en 1992, 1994, 1999 y 2006 en España, Francia y Estados Unidos.

Ha impartido conferencias en el Hemingway Days Festival, Key West (1993) y durante el Hemingway Centennial en Oak Park (1999), en Estados Unidos. En la Primera Jornada Hemingway, Cancún, México (1996) y en la 12ª Conferencia Internacional Hemingway Ronda, España (2006). Invitada a la 13ª Conferencia Internacional Hemingway, Kansas City, Estados Unidos (2008).

Fundadora de los Coloquios Hemingway nacionales (1986, 1994 y 1996) e internacionales celebrados, en Cuba, a partir de 1995. Miembro de Honor del Comité Cubano por el Centenario del Nacimiento de Ernest Hemingway (1999).

Presidenta de la Cátedra Hemingway del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí” desde 1998 a la fecha, donde ha organizado Sesiones Académicas Cuba- Estados Unidos en los años 2000, 2002 y 2004, así como conferencias, cursos y eventos nacionales e internacionales.

Representa a Cuba en el Grupo de Especialistas Internacionales que prepara la edición de las Cartas Completas de Ernest Hemingway.

Ha dictado conferencias en instituciones cubanas y en diferentes eventos nacionales e internacionales celebrados en Cuba.

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