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CUBARTE

Década de lo ´90 y actualidad

Las duras circunstancias sociales, políticas y económicas de los '90, sobre todo en los primeros años, llevaron al artista a asumir otra posición. Muchos emigraron, otros perdieron el sentido de considerarse transformadores sociales y se refugiaron en un arte más individual. Decae el paradigma estético. El mercado comienza a marcar una época.

El arte problematiza sobre las condiciones socioeconómicas y se crea un gran interés de los artistas por vincularse a los circuitos de mercado y consumo de obras de arte. Existe un gusto por el objeto terminado y estéticamente agradable que muchas veces se enfatiza el contenido del mensaje.

El arte joven no se desvincula de la sociedad y la época que lo rodea, y continúa apelando a temas cruciales. Un ejemplo lo constituye la insularidad, la cual muchos artistas abordan desde diferentes puntos de vista y manifestaciones. Una de las tendencias en este sentido fue la de volver a pensar el concepto de territorialidad del país, ilustrado en los mapas cartográficos de Ibrahim Miranda, a partir de los cuales se reinventa el propio mapa de la Isla con diferentes referentes visuales como puede serlo un cuerpo femenino. La obra de Kcho muestra también un cuestionamiento de la insularidad, el encierro que esta supone y las alternativas de salida a través de palmeras, jaulas, remos y botes.

Por otro lado, la fotografía se inventa casi completamente, saliéndose del mero documento e inclinándose hacia la interioridad del ser, todo ello sin perder el sentido crítico, solo que ahora con cierta ironía. La obra de René Peña, es un ejemplo, pues aunque se aborden temáticas de interés y validez universal como el género o la raza, se hace a partir del yo.

Hacia 1998 se observaba un debilitamiento en la producción artística nacional. No obstante, entrado el nuevo milenio, con el contexto histórico social que este presenta: el agravamiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, principal gestor del mercado para el arte cubano, la producción plástica vuelve a mutar.

Los artistas buscan una universalidad de sus propuestas, que van desde el empleo de los medios más novedosos, hasta la utilización de títulos en inglés, pasando por todo tipo de técnicas y movimientos. Ello con el fin de insertarse nuevamente en el mercado. Sin embargo, para esta época se divisan diferentes líneas de acción. Cobran importancia formas que habían quedado en desuso durante los 90 como el performance, los happenings, las instalaciones y el videoarte como parte de una nueva estética, como contraste a una década en la cual el objeto fue lo principal, y como afirmación de otra en la cual una preocupación fundamental la constituye la comunicación. De igual manera se observa una proyección hacia la calle como pretexto para la experimentación, que permite hablar de un arte de guerrilla en las generaciones emergentes. Sin embargo, existe otra tendencia, conocida como “nueva pintura” que se centra en la estética y se desliga de todo contexto social.