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Martí en Mella y en Fidel

Por Angelina Rojas Blaquier
Fuente CUBARTE 31.01.2016

Marti, Fariñas, pastel graso. Enero, 2013.
Marti, Fariñas, pastel graso. Enero, 2013.

La Revolución cubana no es un hecho fortuito. Es un hito en el proceso histórico cubano, como lo fueron el quehacer y el pensamiento de José Martí y Julio Antonio Mella. No es casual, por tanto, que Mella y Fidel hubiesen encontrado fuente de inspiración en el Héroe Nacional. Los tres coincidieron, en tanto alimentaron su cosmovisión y su actividad revolucionaria en el devenir histórico nacional y en la experiencia internacional, y muy especialmente, en el enfrentamiento a Estados Unidos para la consecución de la justicia social y la independencia de la patria cubana.

En este año, cuando se están cumpliendo 90 años del nacimiento del líder revolucionario Fidel Castro y de que Mella escribiera sus Glosas al pensamiento de José Martí, vale volver sobre este trabajo, expresión de la continuidad y la coherencia del pensamiento independentista y revolucionario cubano, en un país donde la lucha por la verdadera independencia ha contado con indiscutibles líderes en sus diferentes etapas. Como es conocido, Julio Antonio Mella, al adentrarse en el conocimiento de la vida y la obra del Apóstol, tuvo entre sus aspiraciones escribir un texto sobre José Martí que, frente al mercachiflismo y la hipocresía con que había sido tratada su figura, fuera portador de un criterio serio, desvinculado de los intereses de la burguesía cubana, ya retardataria, que diga el valor de su obra revolucionaria considerándola en el momento histórico en que actuó. Mas... no con el fetichismo de quien gusta adorar el pasado estérilmente, sino de quien sabe apreciar los hechos históricos y su importancia para el porvenir, es decir, para hoy. (1)

A Mella no le alcanzó la vida para escribir esa obra, sin embargo, pudo al menos elaborar su proyecto, que tituló: GLOSAS AL PENSAMIENTO DE JOSE MARTÍ. Un libro que debe escribirse.

Ese breve trabajo es, sin embargo, un verdadero estudio metodológico, donde por primera vez se enfoca, con criterio marxista, la forma en que debe estudiarse el pensamiento martiano. Simultáneamente ofrece valoraciones propias sobre diversos aspectos de los procesos y el accionar revolucionarios, así como en torno a la interpretación de la historia.

Mella explica la vigencia del pensamiento martiano después de un cuarto de siglo republicano, a través de la relación entre los principios generales revolucionarios de Martí, y la situación económica y sociopolítica de Cuba. Al respecto, precisa que Martí, un hombre orgánicamente revolucionario, fue el intérprete de una necesidad social de transformación en un momento dado, y, en tanto tal, hoy, igualmente revolucionario, habría sido quizás el intérprete de la necesidad social del momento. Esta tesis de Mella se corrobora cuando, tres décadas después, Fidel Castro, como nuevo conductor de las luchas revolucionarias, al ser juzgado por los sucesos de los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el 26 de Julio de 1953, definió a Martí como su autor intelectual.

Desde los tiempos de Mella, el internacionalismo que proclamaban los comunistas era hábilmente manipulado por los ideólogos del capitalismo, quienes buscaban obstaculizar su avance, acusándolos, cuando menos, de antipatriotas.

En sus Glosas..., el líder comunista enfrentó esos criterios, argumentando con la concepción internacionalista de José Martí y el papel de Cuba y de su pueblo en la consolidación del proceso nacional liberador latinoamericano. Al respecto, afirmaba que, al leer su obra referida a América, podía comprenderse que el Apóstol luchaba por Cuba porque era el último pedazo de tierra del continente que esperaba la revolución. Pero jamás ignoró el carácter internacionalista de la lucha revolucionaria. Más adelante afirmaba: No hubo otro revolucionario de los finales de siglo que amase más al continente y que lo sirviese mejor ... así como Cuba no es más que un pedazo del continente amado, éste no es más que un laboratorio de la futura sociedad universal. Tuvo, sin duda alguna, el concepto del internacionalismo.

Sobre la base de la propia interpretación martiana, Mella explicó que el internacionalismo de los comunistas y revolucionarios, en las condiciones del siglo XX... significa, en primer término, liberación nacional del yugo extranjero imperialista y, conjuntamente, solidaridad, unión estrecha con los oprimidos de las demás naciones.

Apuntaba que en aquellos momentos, el ideal patriótico, antiimperialista e internacionalista, era patrimonio del proletariado, lo cual concatena creadoramente con el pensamiento de José Martí, al explicar que él fue amigo del proletariado, por ser, éste, amigo de la Revolución Nacional contra el yugo del Imperio Español y contra todos los otros yugos imperialistas.

La unidad revolucionaria, tanto interna como internacional, fue considerada también como elemento indispensable para el triunfo revolucionario en la concepción de lucha del Héroe Nacional. Al abordar ese tema, Mella citó la convicción martiana de que Juntarse: esta es la palabra del mundo, y acotó: Hoy, siguiendo tu orden, decimos concretamente: “Proletarios de todos los países, uníos”.

La humanidad, inmersa en los avatares del siglo XXI, aún busca la unidad que le permita cambiar el orden económico y sociopolítico impuesto por los EEUU en su condición de superpotencia hegemónica, con el acompañamiento de otras fuerzas capitalistas. Sólo su consecución permitirá a las mayorías desposeídas, la conquista de un mundo donde rija un verdadero espíritu de justicia, como única forma de salvar y de salvarse.

Esa realidad posibilitó al Comandante en Jefe Fidel Castro articular la vigencia del ideario martiano y el marxismo  con la actualidad, como entonces lo hiciera Mella, cuando en una de sus valiosas intervenciones, al interpretar uno de los principios esenciales suscritos por Carlos Marx muy tempranamente, afirmó:  en la actualidad, el principio marxista de “Proletarios de todos los países, uníos”  ...podría interpretarse como un llamado a la unión de todos los trabajadores manuales e intelectuales, los campesinos y los pobres de todos los países, en busca de lo que se ha dado en llamar “un mundo mejor”.  (2)

 

Notas

(1) Esta y todas las citas de Mella han sido tomadas de: Julio Antonio Mella: GLOSAS AL PENSAMIENTO DE JOSE MARTÍ. Un libro que debe escribirse, en: IHMCRSC, Julio Antonio Mella: Documentos y Artículos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, pp. 267- 274.

(2) Fidel Castro Ruz: Discurso clausura del V Encuentro sobre Globalización y problemas del desarrollo, La Habana, febrero 14 del 2003, en: Tabloide Especial No. 1, 2003.

 

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