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José Fornaris en la esencia de nuestra historia

Por Juanita Conejero
Fuente CUBARTE 19.09.2016

José Fornaris
José Fornaris

Cuando escribí sobre Joaquín Lorenzo Luaces, no pude dejar de mencionar a José Fornaris. Fue gran amigo del cantor de la Caída de Misolongi, al que mucho admiraba.

Nació en Bayamo, allá por 1827 y murió en La Habana, un 19 de septiembre de 1890.

Bajo este cielo he crecido
en mis selvas y cañadas,
y va en mi sangre, en mis venas,
y clavando en mis entrañas.
En fin sabed que lo adoro
con todo el fuego del alma,
porque no hay cielo en el mundo
como el cielo de la patria.

Ese era el cielo de su “Cuba idolatrada”, que lo vio crecer y morir.

De niña, escuchaba en la voz de mi madre, junto al piano, las inolvidables notas de La Bayamesa.

¿No recuerdas, gentil bayamesa 
que tú fuiste mi sol refulgente,
y risueño en tu lánguida frente
blando
beso imprimí con ardor?
¿No recuerdas que en un tiempo dichoso
me extasié con tu pura belleza,
y en tu seno doblé mi cabeza
moribundo de dicha y amor?

Esa canción de amor, en un principio, fue objeto de muchas transformaciones. Se cantaba en la guerra con palabras de profundo patriotismo, una de las tantas versiones que recibieron estos versos.

Tiempo después, supe que La Bayamesa, era de un poeta llamado José Fornaris. Una vez me contaron que, a pesar de su gran amor a la Patria y su simpatía por la causa independentista, no se unió a Carlos Manuel de Céspedes cuando el gran grito libertador de 1868, lo cual incomodó al “Padre de la Patria”, que había colaborado con él, en la letra de la canción.

Recuerdo que, en el Instituto, cuando estudiaba el bachillerato, pude conocer mucho más de este singular bardo, hasta su cierto parentesco con Juan Clemente Zenea.

Estudió Fornaris, la Licenciatura en Leyes en la Universidad de La Habana. En Santiago, tiempo antes, fue alumno del Seminario San Basilio Magno. Llegó a ser Regidor de Bayamo. Establecido en La Habana, se dedicó al periodismo y a impartir docencia en el Colegio de San Anacleto. Fue Presidente de la sección de Literatura del Liceo de la Ciudad.

En el año de 1851, se puso en contacto con los insurgentes y por diversas acciones que lo comprometieron, fue deportado, por poco tiempo, junto a su también pariente, Carlos Manuel de Céspedes, a la aldea de Palma Soriano. Al ser amnistiado, volvió a La Habana, en la cual, contrajo matrimonio. Colaboró en muchas revistas y publicaciones de la época. Fundó el periódico El Colibrí y la revista literaria La Piragua junto a Luaces. Cultivó el teatro y pudo estrenar dos dramas en versos.

Escribió varios poemarios: El libro de los amores, El harpa del hogar y Cantos tropicales, que lo perfilaron como el autor de una manera de poetizar, el llamado tropicalismo. Enmarcada en esta tendencia, un fragmento de uno de sus poemas más conocidos, La madrugada:

¡Qué hermosos brillan los campos
de mi Cuba idolatrada,
coronados de rocío
y mecidos por las auras,
cuando la luna ilumina
allá por la madrugada!
Alegres los estancieros
dejan sus pobres hamacas:
el uno el terreno siembra
de plátanos y de caña,
el otro a sus mansos bueyes
unce coyunda pesada,
y el sitiero enamorado,
lleno de amorosas ansias,
con melancólico acento
así a su sitiera llama…

Fue en 1955, cuando dio a conocer Cantos del Siboney, por lo que se le considera, creador de una manera muy especial de versificar: el siboneyismo. Una estrofa que resultó muy popular, fue la siguiente:

El Siboney

Vivo bajo las jaguas

en unión de las tórtolas sencillas

del fértil Yarayabo en las orillas

soy el hijo del Sol y de las aguas

En uno de los prólogos a las variadas ediciones de este libro, Fornaris escribió: “¿Cómo negar que por la naturaleza somos hermanos de los antiguos habitantes de Cuba? El mismo pedazo de terreno que los sustentó, me sustenta, el mismo sol que los alumbró, nos alumbra y respiramos el mismo ambiente que respiraron ellos y si, además, hemos sido tan mal tratados por nuestros gobernantes como lo fueron ellos por los conquistadores, ¿qué extraño que volvamos la vista a lo pasado y derramemos una lágrima a la memoria de los que tan unidos están a nosotros por los dobles vínculos de la naturaleza y del martirio”.

Si un nombre digno en tu Patria
alcanzar tu lira intenta
canta la historia sangrienta
de la aborigen grey.
Teje a los mártires indios
una fúnebre corona,
el arpa vibra, y entona
los “Cantos del siboney”.

Lezama Lima, considera que los temas principales están en subrayar la crueldad de los conquistadores, la vida sencilla de los indios, sus idilios, sus juegos campestres y la sorpresa ante la llegada de los españoles.

Para otros estudiosos, más que una tendencia o corriente poética de evocación de los caciques, remembranza de una Guarina o una Doreya, o exaltaciones líricas a la hamaca, la canoa y a la torcaz; el siboneyismo, fue un hábil pretexto para destacar poéticamente los dolores y los deseos infinitos de nuestro pueblo que, en vida del poeta, se sentía muy sojuzgado y necesitaba alcanzar un camino de desahogo, ante tanta cólera y deseo de volcar hacia afuera, todas sus ansias de libertad.

Es importante señalar que según algunos especialistas, la originalidad lingüística de estos Cantos…, radica en el uso de las palabras autóctonas antillanas, nombres de la flora y la fauna propias de nuestra tierra y antropónimos araguacos, ya hispanizados y asimilados al uso común del castellano.

Fue tan significativo que influyó en los decimistas y repentistas cubanos. Muchos de sus poemas, se cantaron acompañados del tiple y la guitarra.

Su temática muy criolla y su musicalidad, fue decisiva para dejar huella. Un poeta cubano que se destacó en el siboneyismo fue el muy conocido Juan Cristóbal Nápoles Fajardo (El Cucalambé).

A pesar que algunos críticos consideraban a Fornaris, facilista, extraliterario, quizás prosaico y con algún ripio, no han podido dejar de destacar que con su desafiante poética, como la definió Feijóo, describió una sociedad primitiva de la cual no habían antecedentes suficientes y con escaso romanticismo, pero mostrando siempre un amor profundo por Cuba.

Palpitó este creador con la esencia de nuestra historia, y fue criollista, tropicalista y siboneyista, aunque no se esforzó por rechazar o retocar, como se ha señalado en muchas ocasiones, lo que era capaz de crear y que ha llevado a la crítica a adjudicarle a su quehacer poético, algunos rudos señalamientos.

En 1870, salió de Cuba señalando que estaba enfermo y estuvo veinte años lejos de la Patria. Se estableció en París. Era un hombre culto que, durante esos tiempos, también escribió sobre Retórica y Poética e Historia Universal, además de traducir, a varios poetas extranjeros.

Regresa Fornaris a Cuba y en 1890, muere a los 63 años.

No había mejor cielo para morir que el cielo de la Patria, ese cielo de luna y de suspiro, que ardió en su cubana fantasía.

/Vengo a morir al pueblo en que he nacido/como el indio de América salvaje/sepulcro quiero yo bajo el follaje…/

Juanita Conejero

Palabra abierta

Por Juanita Conejero

Juanita Conejero Teijeiro (La Habana, Cuba 1934). Dra. en Filosofía y Letras de la Universidad de la Habana. Profesora de Literatura Cubana e Hispanoamericana. .Actualmente jubilada después de más de 50 años en las esferas de la Educación y la Cultura donde llegó a ocupar importantes responsabilidades. Es poeta, escritora y promotora cultural. Siendo una adolescente ganó el Premio Guardia de Honor de Rubén Darío en Managua, Nicaragua. Ha obtenido entre otros los siguientes premios y menciones. Tercer Premio Concurso Nacional de Poesía “Delia Carreras” , en Matanzas Cuba l998; Finalista por varios ocasiones en el Concurso de Poesía “La Gaceta de Cuba”; Primer Premio “Una flor para Celia” por el ochenta aniversario de la heroína cubana: Celia Sánchez Manduley; Mención en el Concurso Nacional de Poesía “Regino Pedroso en el 2002; Mención en el Concurso Nacional de Poesía: ”Benito Pérez Galdós de la Asociación Canaria de Cuba en el 2004 y Primer Premio en el Concurso Nacional de Poesía: “Rafaela Chacón Nardi” auspiciado por la Biblioteca Nacional de Cuba y la Asociación “Amigos del Libro” en el 2005.La compañera tiene cuatro poemarios inéditos; un libro de Poemas Infantiles y un texto de Ensayos.

 Su poemario “Más allá del tiempo” fue publicado en el año 2000 por la Editora: La Tinta del Alcatraz en Toluca, México. Poemas suyos han sido publicados en varias Antologías de poesía cubana y mexicana y en el Suplemento Cultural “La Abeja Dorada de Campus”, órgano informativo-cultural de la Universidad Autónoma de México y en la Revista “Alma Mater” en Cuba. También han sido divulgados a través de recitales, encuentros y por la radio, la televisión cubanas y páginas digitales. Es colaboradora de la página CUBARTE (portal de la cultura cubana). Por más de diez años ha desarrollado actividades de Guionista en Radio Cadena Habana.

Es miembro fundadora del Grupo de Creación poética de la Fundación “Nicolás Guillén” y del Círculo de Amigos de “Gabriela Mistral” en Cuba.
En el 2005 visitó México y participó en el evento: “Mujeres Poetas en el País de las Nubes” junto a más de cincuenta y cinco poetas de América y de Europa.
Participó el 2006 en el Festival Latinoamericano “Ser al fin una palabra” que se celebró en el mes de marzo, en México D.F., donde fue invitada para representar a Cuba junto a poetas de otros países de nuestro continente.

En ambas actividades en México ofreció Recitales en diversas Instituciones, destacándose los realizados en la Universidad Autónoma de México, en la Casa del Poeta , en el Palacio de Bellas Artes y en la Capilla Alfonsina .Ha participado en años sucesivos en el Festival Internacional de Poesía de la Habana Cuba y en la propia capital conduce y dirige una Tertulia de Arte y Literatura que lleva por nombre: Sol Adentro en homenaje al gran mexicano Alfonso Reyes, del cual es una apasionada estudiosa. En la Feria Internacional del Libro de la Habana (2007) fue presentado su poemario Persistencia de la Memoria por la Editorial Extramuros de Ciudad de la Habana. Participó en El Encuentro Internacional de Poesía Floricanto en coordinación con la Universidad Autónoma de México en octubre del 2008, realizado en el distrito federal. En el 2007 recibió el Premio “Coral del Aire” instituido por la Dirección de Cultura del Municipio Playa La Habana. Cuba, como reconocimiento a su trayectoria cultural y en el año 2008 le fue entregada “La Gitana Tropical” premio otorgado por la Dirección de Cultura de Ciudad de la Habana.

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