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CUBARTE

Ficha de autor

Juan Cristóbal Nápoles Fajardo

Nació el 1 de julio de 1829, en el seno de una familia de dueños de tierras y de un ingenio ( tren jamaiquino) en una población eminentemente agrícola y ganadera, en Victoria de Las Tunas. Su padre, Manuel Agustín Nápoles Estrada, era propietario de terrenos en la finca El Cornito, donde vivió hasta los 29 años, donde  estuvo en relación directa con la naturaleza y con el campesinado cubanos. Educado, entre otros, por su abuelo materno, José Rafael Fajardo García, hacendado, cura y conspirador contra la Metrópoli, por lo que guardó prisión. Fue labrador en su estancia El Cornito. Fungió como periodista, editor, dramaturgo y pagador de Obras Públicas. Compartió su vida íntima con Isabel Rufina Rodríguez Acosta, que fue su principal musa. Es la figura más prominente de la espinela del siglo XIX en Cuba, cumbre del siboneísmo y el criollismo literarios, fuente de inspiración para poetas posteriores. Recogió sus versos en Rumores del Hórmigo, (nombre del río que pasa por la ciudad), su primer libro publicado, es el núcleo de sus poemas campesinos. Su obra se proyectó hacia una expresión propia, por "cubanizar" la poesía en los moldes por él sellado de la décima guajira. La edición príncipe ha sido datada por bibliógrafos e historiadores de la literatura, entre 1856 ó 1857. Del primer número no se ha localizado ningún ejemplar; del segundo fue encontrado uno por el investigador William Gattorno Rangel. Existen ediciones en La Habana, Holguín, Gibara, México, Francia y Argentina. Escribió además sonetos, letrillas, epigramas, romances y diversas rimas. Luego aparecieron Consecuencias de una falta, drama en cuatro actos (en verso), en 1859. En 1974 se editó el volumen Poesía Completa. Nápoles Fajardo no solo escribió décimas, sino también sonetos, letrillas, epigramas y romances. [more...]

Nació el 1 de julio de 1829, en el seno de una familia de dueños de tierras y de un ingenio ( tren jamaiquino) en una población eminentemente agrícola y ganadera, en Victoria de Las Tunas. Su padre, Manuel Agustín Nápoles Estrada, era propietario de terrenos en la finca El Cornito, donde vivió hasta los 29 años, donde  estuvo en relación directa con la naturaleza y con el campesinado cubanos. Educado, entre otros, por su abuelo materno, José Rafael Fajardo García, hacendado, cura y conspirador contra la Metrópoli, por lo que guardó prisión.

Fue labrador en su estancia El Cornito. Fungió como periodista, editor, dramaturgo y pagador de Obras Públicas. Compartió su vida íntima con Isabel Rufina Rodríguez Acosta, que fue su principal musa.

Es la figura más prominente de la espinela del siglo XIX en Cuba, cumbre del siboneísmo y el criollismo literarios, fuente de inspiración para poetas posteriores.
Recogió sus versos en Rumores del Hórmigo, (nombre del río que pasa por la ciudad), su primer libro publicado, es el núcleo de sus poemas campesinos. Su obra se proyectó hacia una expresión propia, por "cubanizar" la poesía en los moldes por él sellado de la décima guajira. La edición príncipe ha sido datada por bibliógrafos e historiadores de la literatura, entre 1856 ó 1857. Del primer número no se ha localizado ningún ejemplar; del segundo fue encontrado uno por el investigador William Gattorno Rangel. Existen ediciones en La Habana, Holguín, Gibara, México, Francia y Argentina.

Escribió además sonetos, letrillas, epigramas, romances y diversas rimas. Luego aparecieron Consecuencias de una falta, drama en cuatro actos (en verso), en 1859. En 1974 se editó el volumen Poesía Completa.

Nápoles Fajardo no solo escribió décimas, sino también sonetos, letrillas, epigramas y romances. Se dio a conocer como El Cucalambé que, según el ensayista y poeta Carlos Tamayo Rodríguez, significa cierto baile de negros, seudónimo festivo de Juan Cristóbal Nápoles Fajardo; segun otros investigadores este seudónimo procede de la palabra inglesa "cook" ("cocinero"), ya que  trabajó también como cocinero, y otra que es un acróstico o juego de letras de "Cuba clamé", que se corresponde con una parcela fértil de su obra, enraizada en los valores autóctonos de nuestro folclor latinoafricano.

Desapareció misteriosamente de Santiago de Cuba en 1861, a la edad de 32 años. Cuando desempeñaba el empleo de pagador de Obras Públicas, lo acusaron de robarse 3,098 pesos; la documentación del archivo histórico de Santiago de Cuba, permite concluir que el poeta fue hecho desaparecer por quienes sustrajeron el dinero. A contrapelo de esa conclusión, existen incontables versiones acerca de la muerte del bardo, muchas de ellas verdaderas leyendas.

En su pueblo natal se desarrolla la Jornada Cucalambeana, acontecimiento en el que intervienen poetas, músicos, improvisadores, repentistas, investigadores y la población en general. Exponente importante de esta fiesta es, en el ámbito específico de la creación literaria, la décima espinela, forma poética -de consonancia y octolasilabismo relativamente fácil de crear y mantener en la memoria -, considerada el tipo de estrofa popular más representativa del folclore musical de Cuba y de otros países del nuevo continente (Puerto Rico, México, República Dominicana, Panamá, Colombia, Venezuela, Chile, Argentina, Perú y Brasil).